El mundo del golf ha tenido una
representación notable en los Premios Laureus que se otorgaron
anoche en Londres gracias a los galardones recibidos por la pareja
norirlandesa Darren Clarke y Rory McIlroy y por el sentido homenaje
a Seve Ballesteros que tuvo lugar durante la ceremonia.
Darren Clarke recibió el premio a
la mejor reaparición del año por haber logrado la victoria en el
Open Championship en Royal St. George's después de veinte intentos
a los 42 años de edad, mientras que su joven compatriota Rory
McIlroy fue galardonado con el premio al deportista revelación por
su triunfo en el US Open.
Además, la figura de Severiano
Ballesteros fue recordada en un homenaje encabezado por uno de los
miembros de la Academia Laureus, Gary Player, que aprovechó para
rememorar anécdotas y vivencias protagonizadas por el genio de
Pedreña.
También resultaron premiados el
tenista serbio Novak Djokovic (mejor deportista masculino del año),
la keniana Vivian Cheruiyot (mejor deportista femenina del año), el
Fútbol Club Barcelona (mejor equipo del año), el sudafricano Oscar
Pistorius (mejor deportista discapacitado) y el surfista
estadounidense Kelly Slater, que recibió su cuarto galardón al
mejor deportista extremo.
La leyenda inglesa Bobby Charlton
recibió el premio a toda su trayectoria deportiva, mientras que al
futbolista brasileño Raí Souza Vieira de Oliveira se le reconoció
su incesante lucha a favor de la justicia social.
Laureus es un movimiento universal
apadrinado por Nelson Mandela que celebra la capacidad del deporte
para unir a la gente y servir como fuerza benefactora, cuya
academia reconoce a las principales figuras mundiales en una
ceremonia anual cuya recaudación se destina a 91 proyectos
deportivos por todo el mundo.